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Preguntas frecuentes

Todo lo que suelen preguntarnos

Reunimos las dudas que aparecen una y otra vez cuando una empresa contrata tecnología. Si la tuya no está, escríbenos y la agregamos.

Para empezar

Antes de contratar

¿Cuánto cuesta un proyecto de tecnología?

Depende del alcance, y cualquiera que te dé un número sin haber visto nada está adivinando. Lo honesto es un diagnóstico primero: revisamos qué tienes y qué necesitas, y recién entonces damos un precio cerrado. Ese diagnóstico no te cuesta nada.

¿Por qué un presupuesto varía tanto entre proveedores?

Porque no siempre están cotizando lo mismo. Uno incluye diseño propio, pruebas y mantenimiento; otro instala una plantilla comprada y entrega. Cuando compares, revisa qué incluye cada uno, quién queda como dueño del código y qué pasa después de la entrega.

¿Cuánto tarda?

Un sitio corporativo, tres o cuatro semanas. Una tienda en línea, entre cuatro y ocho. Una plataforma a la medida, de dos a cuatro meses. La parte que más suele demorar no es la técnica: es acordar contenidos y decisiones internas.

¿Necesito entender de tecnología para trabajar con ustedes?

No. Tú aportas el conocimiento de tu negocio, que es lo que nosotros no tenemos. Explicamos todo en lenguaje normal y evitamos las siglas salvo cuando aportan algo.

¿Trabajan con empresas de cualquier tamaño?

Sí, desde emprendimientos hasta empresas establecidas. Lo que sí hacemos es decirte cuando algo no te conviene todavía: no tiene sentido venderte una plataforma de cien mil dólares si tu problema se resuelve con un flujo automatizado de dos semanas.

¿Puedo empezar por algo pequeño?

Es lo que recomendamos. Un primer trabajo acotado sirve para que veas cómo trabajamos antes de comprometer un presupuesto grande.

Durante el proyecto

Cómo trabajamos

¿Cómo sé en qué van?

Recibes un avance cada semana con lo hecho, lo que sigue y cualquier desviación. Y trabajamos por entregas revisables: ves algo funcionando periódicamente, no solo al final.

¿Qué pasa si quiero cambiar algo a mitad del proyecto?

Se conversa. Los cambios pequeños entran sin discusión; los que alteran el alcance se cotizan aparte y decides si van ahora o en una segunda etapa. Lo que no hacemos es aceptarlos en silencio y después justificar un retraso.

¿Quién es el dueño del código y de los accesos?

Tu empresa, desde el primer día y por escrito. Dominio, hosting, repositorio y cuentas quedan a tu nombre. Nunca retenemos accesos como garantía de pago.

¿Y si su empresa desaparece?

Por eso entregamos el código documentado y en tu propio repositorio. Cualquier equipo competente puede continuar. Depender de un único proveedor es un riesgo, y no queremos ser ese riesgo.

¿Necesitan acceso a mis sistemas?

A los mínimos indispensables y con cuentas propias, nunca compartiendo la tuya. Al terminar el trabajo esas cuentas se cierran, y te avisamos cuando se cierran.

Seguridad y datos

Lo que más preocupa

¿Mis datos están seguros con ustedes?

Firmamos acuerdo de confidencialidad antes de recibir cualquier acceso, usamos cuentas individuales y cifradas, y no sacamos información de tu infraestructura salvo que sea imprescindible y lo autorices.

¿Qué pasa si me hackean?

Lo primero es contener: cerrar el acceso del atacante y evaluar el alcance. Después se restaura desde un respaldo limpio y se corrige la vía de entrada. Por eso insistimos tanto en tener respaldos probados antes de que pase algo.

¿Por qué mi sitio recibe ataques si soy una empresa chica?

Porque no te atacan a ti: atacan a todo internet con robots automáticos que buscan puertas abiertas. No es personal, y justamente por eso el tamaño de la empresa no protege.

¿Un certificado de seguridad es suficiente?

No. El candado del navegador solo cifra la conexión entre el visitante y el servidor. No protege contra contraseñas débiles, complementos desactualizados ni permisos mal configurados, que es por donde entran casi todos.

¿Cada cuánto hay que actualizar?

Las actualizaciones de seguridad, apenas salen. El resto, al menos una vez al mes y siempre con respaldo previo. Un sitio sin actualizar seis meses es un sitio con la puerta entreabierta.

Después de la entrega

Qué pasa el día siguiente

¿El mantenimiento es obligatorio?

No, pero lo recomendamos. Sin mantenimiento el sitio sigue funcionando, hasta que un complemento desactualizado lo rompe o alguien aprovecha un fallo conocido. Puedes contratarlo con nosotros o con quien prefieras: lo importante es que alguien lo haga.

¿Qué incluye el mantenimiento?

Actualizaciones con respaldo previo, monitoreo de disponibilidad, revisión de seguridad, respaldos verificados y un margen de horas para cambios pequeños. Todo con tiempos de respuesta comprometidos por escrito.

¿Puedo administrar el sitio yo mismo?

Sí, y te capacitamos para eso. Cambiar textos, imágenes y publicaciones debe ser algo que hagas sin llamarnos. Lo que conviene dejar en manos técnicas son las actualizaciones y los cambios de estructura.

¿Qué pasa si necesito algo nuevo dentro de un año?

Se cotiza como un trabajo aparte. Como el sistema queda documentado, retomar es rápido y no hay que redescubrir cómo estaba hecho.

¿Tu pregunta no está aquí?

Escríbela y te respondemos. Si es útil para más gente, la agregamos a esta página.

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